MEDALLA
Colgado al cuello
De tu recuerdo
Subí a este sueño,
En este minuto
Que se lleva cada segundo
De esta hora misteriosa.
Me vio llorar el viento de tu presencia
En los oscuros aguijones de la vida.
Me vio morir
Los hilos del silencio,
Cuando los rayos de tus manos
Se escondieron
Tras aquella puerta.
Como no han de querer
A esta esquina del cielo
En el frío mudo de mi infierno.
¿Cómo?
Como no han de besar
Los huesos de este árbol
Donde se cuelga
En cada rama
La sangre de mis lamentos.
Mírame y déjame
Ahogarme en tu silencio,
Mírame y déjame
Morir a la vida.
TE EXTRAÑARE
Si un día tú te murieras Madre mía,
Y te fueras de este mundo a formar parte de otro,
Extrañara mi alma
Tus perdones cuando los errores
Cubran mi vida,
Extrañaran tus lágrimas
Mis atardeceres cuando la madrugada
Me lleve de vuelta a casa,
Extrañaran tus gritos
Mis oídos cuando las cosas
Las deje a medias,
Extrañare tu sonrisa
En mis pequeños y grandes logros,
Extrañare tus manos
Recorriendo mi cabeza
Al sentirme derrotado.
Extrañare los amaneceres
Cuando tu voz me despierta
Para salir a luchar en esta vida,
Extrañare al salir a la calle tu voz
Del - ¡cuídate! Y el ¡vuelve temprano!
Extrañare tu blanca cabellera
En los caminos de mis manos,
Extrañare tu frente arrugada
En el beso amoroso
Del segundo domingo de mayo,
Extrañare tus ásperas manos de cielo
Curando mis heridas,
Extrañare tus pies dibujando mi camino
En este mundo perdido,
Extrañare tu alma divina,
Tu voz de montaña,
Tu bravura de mar,
Tu ternura de algodón,
Tú dulzura de miel.
Extrañare tus ojos de cielo
Cuando el cielo me regale en cada estrella nueva, tu mirada infinita.
Te extrañare madre mía
En cada amanecer y cuando el sol se lleve el día con tu recuerdo,
Te extrañare madre mía
En mis lágrimas sin que la lluvia y el frío los puedan arrancar de mi corazón de poeta.
Te extrañare madre mía…
POETA
Tú eres el poeta hermano mío,
A quien la vida le permitió
Entrar a su alma y abrirle los secretos de su corazón, rompiendo sus venas para desangrar en tus manos mil poemas de
amor.
Tú eres el poeta hermano mío,
A quien el amor lo llevo por los senderos de la desdicha y la felicidad,
A quien le crecieron en su alma espinas y algodones, y quien lloro junto a la lluvia y a los vientos la oscura soledad
del desamor.
Tú eres el poeta hermano mío,
A quien la noche le regalo en cada estrella fugaz, versos cargados de padecer,
A quien a lo lejos de la oscuridad
Se le permitió ver la claridad del hambre de los niños abandonados.
Tú eres el poeta hermano mío,
Quien en cada verso siembra ciudades y campos,
Quien en cada suspiro hace renacer hombres y mujeres, ancianos y niños.
Tú eres el poeta hermano mío,
A quien Dios puso en sus manos la vida y la muerte, y le enseño a descifrar el idioma misterioso del amor.
Tu eres el poeta hermano mío,
A quien los campos le brindaron el aroma pura de las flores y los ríos le cantaron melodías de peces, piedras y olvidos.
Tú hermano mío
Eres el poeta.
MAL PRESAGIO
Que triste me encuentro hoy madre mía,
Que triste ha sido para mis sueños la noche,
Que sueño tan extraño he tenido madre mía.
Madre ¿Por qué aúllan tanto los perros?
Como queriendo alejar la niebla del frío de mi corazón.
Esta noche tuve un sueño misterioso,
Un sueño que verdaderamente fue mentira,
Un sueño que dejo en mi boca un mal sabor.
Vi que en un inmenso mar de sangre
Cada uno de mis dientes caían desesperadamente
Como palomas que huyen de la noche,
Mis dientes caían cual cataratas hasta besar la piel de la tierra,
Vi mi boca bañada en sangre con mis dientes regados por los suelos.
Caí arrodillado hasta ellos, queriendo llevarlos hasta donde pertenecían,
Donde deberían estar.
Y cuanto más intentaba ponerlos en su lugar
Más caían en mis manos, confundiéndose con la sangre inocente de mi dolor,
I en un momento me vi con toda mi dentadura
En mis manos; bañadas en lágrimas y sangre.
Aún recuerdo a mi tío
Cuando con lágrimas en sus ojos
I lleno de un profundo dolor,
Me contó que tuvo el mismo sueño
Para que muriera su madre.
Tengo miedo madre, tengo mucho miedo Que algo te suceda,
Tengo miedo Que este maldito sueño se apodere de tu vida.
¡Madre! ¿Me estas escuchando?
Te veo muy callada,
Inmóvil,
Estas muy fría,
¿Qué te sucede mamá?
¡Mírame!
¡Dime algo!
¡Mamaaa!
No te mueras,
Ahora no.
PASADORES
No es por supersticioso,
Pero es que ya me sucede bastante,
Que siempre que estoy caminando
Siempre tengo que tropezarme.
Al menos seria una piedra,
O algo que a ella se pareciera
Y lo peor es que los causantes de mis tropiezos
Son mis propios zapatos.
Muchas veces quise preguntarme
Por que mis amigos se reían
Y hacían mofa de mis poemas.
Yo inocente despertaba
Bellos poemas de amor para ti
Y tú regando en mi cabeza
Los inmensos árboles del engaño.
Ayer me dijeron mis amigos
Que te salías con mi primo
Y aunque mucho dude de ellos
Hoy que te veo,
Bien resuelto tengo sus dichos.
Salimos a pasear
-que no tengo tiempo.
Vamos al cine
-tengo bastante trabajo.
Vamos a la discoteca
-no me gustan esos lugares.
Te invito a cenar
-me duele el estomago.
Que te parece este poema
No puedo leerlo, me duele la cabeza.
Ahora he resuelto el crucigrama de mi vida,
Que estando conmigo
Te salías con mi primo.
Permíteme decirte:
Que aunque mucho me engañaste
Hoy he aprendido
Amarrarme bien los zapatos;
¡Y te me vas de mi lado!
APARIENCIAS
Ya me he cansado de buscar
Mujeres de rostros hermosos
Y de figuras exóticas,
Ya me he cansado de buscar
Mujeres de piel clara
Y de cabellos largos,
Ya me he cansado de buscar
Mujeres de ojos azules
Y de dientes perfectos.
¡¡¡Que si no los tuve!!!
Harto, para que les digo
Si he sido rete mujeriego.
Pero ahora si ya me he cansado
De no encontrar
Lo que el alma pide
Y de lo que los ojos ofrecen.
Tuve mujeres de las cuales
El mundo llama divinas,
Pero al ver la esencia de su corazón
Solo halle engaño y destrucción.
Halle en cada vena suya
La chispa que enciende
El odio y la vanidad,
Halle cuerpos hermosos
Con almas podridas.
Y desde entonces ya no busco
Mujeres de apariencias hermosas,
Sino de almas que reflejen el amor de Dios
DEMASIADO AMOR
Demasiado amor
Para derramar en estos poemas,
Tan escasa es la tinta
Y tan corto queda el papel.
Demasiado amor
Para tan pequeño horizonte,
Que diminuto queda la tierra
Para mil lágrimas de amor.
Demasiado amor
Para tan corto sendero,
Mil pasos doblegados de amores
Son escasos para tu gran recuerdo.
Demasiado amor
Para tu pequeño corazón,
Que poco quepa mi amor
En el espacio ingrato de tu amor.
Demasiado amor…lágrimas…
DESPECHO
¡Silencio!
Es todo cuanto puedo pedir.
¡Silencio!
Es todo cuanto quiero llorar.
Salen mis ensangrentadas penas
Por el agujero herido de mi pasión
Cual gacela intrusa
Huyen tus besos de mi corazón.
Se cuelga en tu frente
El alma de un plebeyo poeta
Quien va riendo en llanto
La broma traicionera del dolor.
¿Quien ha de tender mis lágrimas
En tus cabellos
Ahora que han muerto
Envenenadas de traición?
Ahora que en cada latido
De tu ingrato corazón
Se va despertando la ternura del lejano olvido.
Vendrán los vientos
Hasta tus huesos
Reclamando en tus mejillas
La tortura del amor.
Lloraras junto a la luna
Hasta cuando el sol de mi amor
Se haya perdido tras las montañas
De tu infalible ingratitud.
Lloraras amada mía,
Lloraras,
Y en cada lágrima acida
Mi nombre ira quemando tu corazón.
DESGRACIADAMENTE
Y desgraciadamente en el Perú
La democracia a cada segundo
Se ve más teñida de hipocresía y falsedad.
A cada minuto se encienden líderes
Envueltos en fraude y corrupción,
Y desgraciadamente a cada hora
En el Perú se va matando a la libertad.
Adoloridamente se habla de libertad
Con el alma encadenada,
Moribundamente se defiende la vida
Desde el fondo de un ataúd,
A cada crepúsculo humano
Le están ganando las ganas de morir.
Y desgraciadamente en el Perú
Se esta matando el lema de los incas,
Desgraciadamente en el Perú
Se esta plegando la esclavitud.
AUSENCIA
Hasta cuando han de sangrar
Estas hojas llenas de amor,
Hasta cuando han de morir
Estas letras tan llenas de amor.
Quien ha de romper el cristal
Ajeno de tu ingrato amor,
Quien ha de cantar
La agonía de mi plebeyo amor.
Como are ahora para olvidarte
Sin tener que llorar por tu amor,
Como are ahora para vivir
Tan lejos de tu ingrato amor.
LAGRIMA VIII
Aquí me tienes
Niña de mis ojos,
Aquí están mis manos
Ensangrentadas
Dibujando tú nombre
En las ramas de mi corazón.
Aquí estoy yo amada mía,
Con mi voz ronca
Gritando junto
A los vientos
El gran recuerdo de tu amor;
Aquí me tienes niña de mis ojos.
Es esta mi alma
La que se prende en tus ojos,
Son estas mis venas
Que aun se siguen desangrando
Junto a tu recuerdo.
Son mis ojos los que te ven
En estas lagrimas,
Son mis manos las que acarician
La tibieza de tus labios dulces;
Aquí estoy amada mía.
Con mis ojos mínimos
Y mis cabellos desorientados
Aun te sigo recordando;
Aun te sigo amando.
MUNASIRINAKA
Khaswa sarapxixa munasirinaka
Ch’amakansa i qhanawinsa
Ukhamaraki warartawi arumansa
Má juk’a chilltawipampi
Má suma lart’awipampi
¡ suma apapxixa ajayunakapana munasiwinakapxa!
Ukawjankaskiwa munasirinakaxa
Waxsapata qollansa, ukhamaraki qota qawayansa
Kauchapi takitixa sapapaki
ukamsa
Nayranakapasa jachkaya
Lakanakapasa chañarkaya
¡ yuripxiwa suma qoma chuymanpi!
Khaywa jutaxixa munasirinakaxa
Thayansa qarpansa wali ch’amanpi
Jakinlasipxe tata willkampi
Ukhamaraki paxsisa má wali
Qhomantawi churani kunjantixa
Jawirasa warut’awipanpi chitt’i
Ukhamwa sartapxexa
¡ ukhama utjapxixa munasirinakaja!